
La enfermedad cardiovascular continúa siendo la lacra de la sociedad actual. Se estima que por esta causa muere cada año una media de 17 millones de personas. De hecho, se trata de la primera causa de fallecimiento en el mundo y, también, en España y Canarias, por delante incluso del cáncer y de las enfermedades respiratorias.
Cada 14 de marzo se celebra el Día Europeo de la Prevención del Riesgo Cardiovascular con el objetivo de concienciar a la población sobre estas cifras. Sin embargo, a pesar de que los datos son alarmantes también deben tomarse en positivo ya que los factores que influyen en la aparición de las enfermedades cardiovasculares son en su mayoría modificables y, por tanto, prevenibles.
El 80% de los eventos cardiovasculares son evitables
La educación a todas las edades es un pilar fundamental para frenar la alta incidencia de este tipo de enfermedades en la actualidad. Los expertos asegurar que corregir los malos hábitos en el estilo de vida puede reducir de forma considerable el número de muertes por accidentes cardiovasculares tales como el infarto de miocardio o el accidente cerebrovascular.
Lo primordial en este cambio de hábitos está en modificar las conductas alimenticias para comer de forma más saludable. Simplemente añadiendo más fruta y verdura y disminuyendo la cantidad de azúcar y de alimentos procesados en la dieta se reducirían la mayoría de los factores de riesgo asociados al riesgo cardiovascular.
Reeducar nutricionalmente nuestros hábitos disminuiría el porcentaje de hipertensión arterial, colesterol, diabetes y obesidad que son los factores de riesgo cardiovascular más abundantes en la sociedad actual junto al tabaquismo y al sedentarismo. Para combatir este último se recomienda realizar ejercicio físico moderado, es decir, de intensidad media, de forma habitual un mínimo de media hora diaria.
La prevención del riesgo cardiovascular
El dato realmente alarmante según la Organización Mundial de la Salud (OMS) es que la tasa de mortalidad debido a eventos cardiovasculares continúa aumentando. De hecho, se prevé que de aquí a 2030 el número de muertes por esta causa ascienda a 23 millones de personas en el mundo.
Uno de los hechos que apunta a esta tendencia son los datos de sobrepeso y obesidad infantil que presentan las poblaciones actuales. Tan solo en España el 23% de los jóvenes y los niños padecen sobrepeso y otro 10% obesidad.
La Fundación Española del Corazón (FEC) y la Sociedad Española del Corazón (SEC) aúnan a múltiples especialistas en Cardiología que concuerdan en que es vital frenar la prevalencia de las enfermedades cardiovasculares en la actualidad. Por ello, los expertos han tomado como base la prevención durante la infancia para evitar estos eventos en la edad adulta.
Los hechos que apuntan a este incremento de jóvenes obesos y con sobrepeso son el consumo continuado de azúcares y grasas saturadas en alimentos altamente procesados como la bollería industrial y los refrescos azucarados. Además, también influye la alta prevalencia de sedentarismo entre la población joven.
Seis medidas para frenar el sobrepeso y la obesidad infantil
Los especialistas garantizan que el sobrepeso y la obesidad infantil pueden combatirse para prevenir en el futuro adultos con problemas cardiovasculares. Desde este punto de vista, han elaborado un compendio de seis medidas esenciales para mejorar la salud de los jóvenes y disminuir su riesgo cardiovascular con el apoyo de los centros escolares:
- Evitar las máquinas dispensadoras de alimentos tanto en colegios como en institutos ya que tienden a contener alimentos poco saludables, muy procesados y con alto contenido en azúcar. Para ello se hace hincapié en el papel de la familia y de la sensibilización en la preparación de meriendas de media mañana saludables y caseras además de aumentar el consumo de agua entre los jóvenes y disminuir el de zumos y refrescos azucarados.
- Incluir una hora más de ejercicio físico a la semana en la actividad escolar genérica de los centros escolares. Concretamente hacen alusión a Educación Infantil y Primaria ya que el deporte desde edades tempranas contribuye a un mejor desarrollo tanto físico como mental de los niños.
- Abrir los centros escolares durante los fines de semana para fomentar la creación de talleres y actividades deportivas entre los alumnos de todas las edades.
- Aumentar la oferta de actividad deportiva en todos los centros escolares para que los alumnos tengan acceso a diversos tipos de deporte y conseguir así una mayor participación.
- Fomentar que los periodos de recreo sean activos para el alumnado de manera que durante el tiempo de descanso de la actividad lectiva los jóvenes se distraigan y se liberen de la tensión de la información recibida en las clases. Se ha demostrado que la actividad física puede incrementar el rendimiento escolar de los alumnos.
- Mejorar los menús escolares con un aumento de la oferta alimentaria de calidad propiciando el consumo de fruta y verdura, entre otros alimentos, además de evitar el despilfarro en alimentos poco saludables.
Además, para promover estas seis medidas entre los centros escolares de todo el país la FEC ha incluido la futura implantación de un sello de calidad que será otorgado a los centros que cumplan dichas características. Este sello se basaría en tres pilares del colegio o instituto: la promoción de la actividad física, la educación nutricional y la calidad alimentaria.






