El corazón pesa unos 300 gramos y es capaz de impulsar unos 7.570 litros de sangre cada día. Para lograr su función el corazón se autocontrola, es decir, tiene la capacidad de auto estimularse mediante su propio sistema eléctrico.
“Esto explica la regularidad del ritmo cardíaco y asegura la coordinación de las contracciones entre las auriculares y los ventrículos”, apunta el Dr. Federico Segura, cardiólogo en Cardiavant.
El corazón late entre 50 y 100 veces por minuto
La actividad eléctrica del corazón se analiza a través de un electrocardiograma, por lo que si hay alteraciones en el ritmo cardíaco se pueden detectar mediante esta prueba.
Por lo general, el corazón late entre 50 y 100 veces por minuto, “si late por debajo se denominan bradicardias y si lo hace por encima de estas pulsaciones son taquicardias”, explica el doctor.
“El 60-70% de las arritmias se pueden tratar”
Una de las grandes dificultades de las arritmias, tal y como señala el Dr. Segura, es su diagnóstico dada su frecuente aparición en rachas cortas no sostenidas.
Aunque existen varias pruebas para su caracterización, “la forma más fiable es hacer un electrocardiograma durante la aparición de los síntomas”, afirma.
En un segundo momento, para diagnosticar con más claridad y estudiar las alteraciones del ritmo cardiaco se puede realizar un estudio electrofisiológico. “Esta prueba permite conocer el tipo y gravedad de la arritmia, el lugar donde se originan en el corazón y los trastornos que producen”, según detalla el cardiólogo.
Indica el Dr. Segura que muchas de las arritmias se pueden tratar a través de la realización de dicho estudio llegando frecuentemente hasta el 95% de curación, y esto con muy bajo nivel de complicaciones.






