La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) afecta al 10% de la población española y una gran parte de los casos aún no están diagnosticados. Se trata de una de las enfermedades respiratorias que más afecta a personas adultas y fumadoras. El Dr. César García, neumólogo en Cardiavant, explica que esta patología “conocida como EPOC es una enfermedad en la que claramente hay un vínculo con el consumo de tabaco” puesto que el “humo del tabaco tiene muchos productos tóxicos que producen un fenómeno inflamatorio en la pared del bronquio y una destrucción del tejido pulmonar”.
Existen principalmente dos vertientes de esta enfermedad, según el especialista en Neumología, por un lado se encuentra “la EPOC tipo bronquitis crónica o la EPOC tipo enfisema”. Ambas formas de presentación de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica condicionan la vida de los pacientes produciendo “una limitación, una incapacidad del paciente que lo sufre a poder hacer su vida normal, su actividad física cotidiana, presentando dificultad para respirar con pequeños esfuerzos como por ejemplo el aseo personal, el hacer una cama, o movilizar algo de poco peso” afirma.
Si la EPOC continúa su evolución con el paso del tiempo “en fases finales el paciente necesita disponer de oxigenoterapia para poder compensar esa falta de oxígeno que su aparato respiratorio no puede proporcionar” afirma el Dr. García.
¿Cómo se puede diferenciar el asma y la EPOC?
Dentro de las enfermedades que afecta al sistema respiratorio muchas de ellas tienen síntomas similares que pueden incluso confundirse. Este es el caso del asma bronquial y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Según el neumólogo ambas patologías “comparten muchas cosas en común y a veces es difícil diferenciar si un paciente fumador tiene asma bronquial o enfermedad pulmonar obstructiva crónica”. Sin embargo, “existen unos parámetros que las diferencian como la edad de presentación” apunta, ya que, por ejemplo, “es muy raro encontrar una EPOC en gente joven que lleve dos años fumando pero es verdad que a veces cuesta”.
En cuanto a cómo se diferencian, “la forma de presentación, los síntomas, las crisis recurrentes cuando vienen épocas de calima o en ambientes muy cargados con ácaros del polvo donde los pacientes con asma suelen reaccionar de una manera diferente” son algunas de las claves para diferenciar estas dos enfermedades concluye el Dr. César García. Por esta razón, es importante acudir a un especialista cuando se tienen sospechas de alguna enfermedad respiratoria, sobre todo cuando estos síntomas son persistentes.






