
El corazón es un órgano fundamental en el cuerpo humano ya que se encarga de distribuir la sangre con los nutrientes y el oxígeno por todo el organismo. Cuando existe una alteración en el pulso o el ritmo del corazón se produce una arritmia. Este tipo de patologías son muy comunes en la población y se caracterizan por ser trastornos de la frecuencia cardíaca que hacen que el corazón vaya excesivamente rápido, lo que se denomina taquicardia, o excesivamente lento, lo que se conoce como bradicardia.
Frente a estos problemas cardíacos, se han desarrollado una serie de dispositivos que están preparados para combatir las arritmias de forma efectiva y preventiva. Así, existen los marcapasos y los desfibriladores. Sin embargo, en ocasiones, a muchas personas les cuesta distinguir ambos dispositivos.
¿Cuál es la diferencia entre un marcapasos y un desfibrilador?
El Dr. Federico Segura, cardiólogo en Cardiavant, señala que “el marcapasos es un dispositivo más pequeño y sencillo que estimula el corazón cuando ve que hay un fallo en el ritmo propio”. Esto quiere decir que “detecta qué actividad eléctrica tiene ese corazón y si ve que no la hay o ésta es muy lenta, da un estímulo simulando su actividad”.
Por esta razón, los marcapasos se utilizan “en personas cuyo sistema eléctrico va envejeciendo y se va produciendo un enlentecimiento del ritmo del corazón o un bloqueo completo” ya que estos son pueden ser situaciones previas a parada cardíaca. En cuanto a la técnica quirúrgica, el especialista destaca la sencillez del proceso que se realiza “a través de la subclavia o la cefálica (habitualmente la izquierda) que son unas venas que van por debajo de la clavícula”.
Por su parte, el desfibrilador “es un aparato de mayor tamaño que tiene la función del marcapasos y, además, tiene la capacidad de detectar cuándo el corazón va más rápido y se produce una arritmia ventricular que puede provocar una muerte súbita” afirma el cardiólogo.
Este dispositivo “detecta arritmias rápidas cuando el corazón va muy acelerado y se puede llegar a parar el corazón por frecuencia alta”. En ese momento el desfibrilador “es capaz de dar una serie de estímulos o una descarga que finaliza esa taquicardia”, apunta.
En lo que respecta a la técnica, el Dr. Segura explica que “se coloca igual que un marcapasos a través de una vena que va por debajo de la clavícula”, pero cuenta con unas funciones más complejas. Por esta razón, “solamente lo utilizamos en pacientes que o bien ya han sobrevivido a una muerte súbita o que tienen un alto riesgo de poder tenerla y como prevención se le coloca el desfibrilador”, señala.
Novedades en los marcapasos y desfibriladores
En la actualidad los avances tecnológicos han permitido que se mejoren los tipos de dispositivos implantables. Así, “recientemente se han empezado a desarrollar marcapasos que carecen de cable y van directamente dentro del corazón” explica el Dr. Segura. Este tipo de marcapasos “se colocan a través de la vena femoral de la pierna y habitualmente se utilizan en pacientes que tengan dificultad en el acceso vascular o que puedan tener problemas con los marcapasos tradicionales y aunque tienen unas funciones más limitadas nos dan la posibilidad de mantener el ritmo del corazón evitando las posibles complicaciones que puedan tener los cables a largo plazo”.
En el caso de los desfibriladores, el especialista en Cardiología apunta que “también se están desarrollando desfibriladores que se colocan fuera del corazón de forma subcutánea”. Este tipo de dispositivos “están ahora mismo en desarrollo y se están colocando también para evitar las complicaciones que puedan tener los cables intracardíacos a largo plazo”, concluye.






