
Los problemas digestivos son una de las consultas más habituales en Medicina. De hecho, las estadísticas muestran que en la mitad de los españoles padece o ha padecido algún tipo de patología del sistema digestivo.
Sin embargo, en muchas ocasiones es fácil confundir sus síntomas con los de otras enfermedades e incluso acostumbrarse a sentirlos hasta llegar a considerarlos como algo habitual en nuestro organismo. Por este motivo es importante diferenciar el cuadro de signos que se producen con las patologías digestivas más comunes en la población tanto en España como en Canarias en particular.
Los seis problemas digestivos más frecuentes en España
Aunque existen muchas patologías que afectan al sistema digestivo de las personas, los problemas digestivos que se dan con mayor frecuencia pueden resumirse en estos cinco.
Enfermedad por reflujo gastroesofágico
Aunque no lo parezca se trata de una de las patologías más comunes en la población. El reflujo gástrico o gastroesofágico es más conocido como acidez y consiste precisamente en una sensación de ardor estomacal. Esta sensación está producida por un daño en la mucosa del esófago al volver a subir los ácidos gástricos en dirección contraria. Realmente esto ocurre cuando un músculo que se encuentra la final del esófago no se cierra correctamente al ingerir los alimentos y/o bebidas.
Este tipo de afección que afecta a un gran número de personas no es considerada crónica si no se padece más de dos veces a la semana. En términos generales es normal tener acidez o reflujo gástrico alguna vez en la vida. Lo que no es normal es padecerlo de forma continuada. Existen, además, algún tipo de alimentos o bebidas que pueden propiciar la acidez gástrica y, al mismo tiempo, existen muchos medicamentos destinados a frenar este problema digestivo. Lo más importante es acudir al especialista adecuado para poder tratarlo de forma eficaz. Automedicarse no es recomendable en ningún caso.
Indigestión o dispepsia
Es otro de los problemas digestivos más frecuentes. Puede cursar con diversos síntomas entre los que se encuentran las náuseas, las flatulencias, el dolor abdominal y la pesadez en ocasiones acompañada de reflujo gastroesofágico o ardor.
Esta afección puede resultar muy molesta y tiene una gran incidencia en la población de todas las edades. Puede estar producida por múltiples causas desde la ingesta de comidas copiosas hasta el consumo de medicamentos que produzcan lesiones en la mucosa gástrica como algunos antiinflamatorios. La dispepsia también puede estar causada por motivos psicológicos o funcionales relacionados sobre todo con el estrés.
Estreñimiento crónico
El estreñimiento en sí no es considerado como una patología pero sí como un problema digestivo que en ocasiones puede ser funcional, esto es, cuya causa no sea de origen orgánico sino psicológico. Esto se debe a que en muchas ocasiones está relacionado con las emociones. Sin embargo, también puede tener causas orgánicas como por ejemplo las diverticulosis y los tumores que ocupen gran parte de la luz intestinal.
Es importante conocer la causa que lo origina para poder tratarlo de forma eficaz. Una de las patologías más habituales en las que suele desembocar el estreñimiento crónico es precisamente la formación de hemorroides, trombosis hemorroidal o fisuras al realizar un esfuerzo excesivo al defecar.
Enfermedades inflamatorias intestinales
Este tipo de patologías engloban a diversas enfermedades como la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa o la colitis indeterminada. De todos modos, las más frecuentes entre ellas son las dos primeras.
Las enfermedades inflamatorias intestinales suelen cursar con una gran variedad de síntomas entre los que se encuentran el dolor abdominal, los cambios bruscos en las deposiciones que pueden variar desde estreñimiento hasta diarrea, la sensación de hinchazón estomacal, etc.
Ante este tipo de síntomas es importante acudir a un médico digestivo para que realice el diagnóstico de forma precoz y así se pueda tratar eficazmente para evitar su progresión en otro tipo de patologías más severas.
Síndrome de colon irritable y diverticulitis
Existen otras enfermedades digestivas de alta prevalencia como el síndrome de intestino irritable (SII) conocido comúnmente como síndrome de colon irritable. Esta patología se caracteriza por ser un trastorno funcional del tubo digestivo que aparece de forma crónica. Se trata de uno de los problemas digestivos más prevalentes en la población y, normalmente, cursa con síntomas claros de dolor abdominal, hinchazón y estreñimiento o diarrea.
Por su parte, la diverticulitis es también otra patología frecuente en las consultas digestivas. Se trata de un trastorno digestivo causado por una diverticulosis. Esto último es una formación de bolsas en la pared intestinal denominadas divertículos que cuando se infectan producen fiebre, dolor abdominal intenso, náuseas y cambios en el hábito intestinal.
Hígado graso
Aunque el hígado graso nunca ha sido considerado por la población general como una enfermedad importante lo cierto es que lo es. Su alta prevalencia en la sociedad actual como consecuencia de otras patologías como la obesidad hacen que sea importante conocer esta afección y tratarla para prevenir otras enfermedades graves como la insuficiencia hepática o la cirrosis.
El hígado graso es una enfermedad hepática que consiste en la acumulación de grasa en las células hepáticas. El principal problema frente a esta patología es su asintomatología, es decir, la ausencia de síntomas que alerten al individuo de que puede padecerlo. Por este motivo, su principal prevención es mantener una vida saludable con un peso sano.
Unidad de Aparato Digestivo de Cardiavant
Además de las patologías anteriormente descritas, existe una enfermedad cuya alta prevalencia la convierte en la patología digestiva más importante. Se trata del cáncer de colon o cáncer colorrectal. Esta patología oncológica es la más frecuente entre los cánceres en nuestro país y afecta por igual tanto a hombres como a mujeres.
Sin embargo, al tratarse de oncología no es una patología que se consulte con frecuencia en los médicos de cabecera sino que suele ser el resultado de un conjunto de síntomas detectados por los especialistas.






