
Las enfermedades cardiovasculares no avisan, pero sí pueden prevenirse con un estilo de vida saludable y revisiones periódicas con el cardiólogo. Esto es importante sobre todo a partir de los 45 años de edad o cuando existen patologías previas. ¿Por qué es importante una consulta con el cardiólogo a tiempo? En este artículo te lo explicamos.
La consulta con el cardiólogo sin esperas
La consulta cardiológica es la forma más segura de detectar precozmente anomalías en el sistema cardiovascular del paciente. No se trata solo de prevenir la aparición de patologías cardiológicas en pacientes con enfermedades previas o que cuenten con factores de riesgo cardiovascular.
En realidad uno de los puntos clave de la consulta con el cardiólogo es medir la probabilidad que tiene un paciente de padecer accidentes cardiovasculares tanto debido a factores como lo anteriores como por antecedentes genéticos o familiares.
Esta revisión que se debe realizar de forma periódica sobre todo a partir de ciertas edades, sirve para conocer el estado de salud actual del paciente y su predisposición a padecer patologías cardíacas. Se recomienda acudir al cardiólogo cada año en el caso de pacientes con más de 45 años o con patologías de base como hipertensión arterial o insuficiencia cardíaca.
En el caso de pacientes más jóvenes y con un estilo de vida saludable solo se recomienda acudir en caso de realizar deporte de alta intensidad o bien comenzar una rutina deportiva tras mucho tiempo de sedentarismo previo. Para estas personas se dirige sobre todo el chequeo cardiovascular deportivo.
En Cardiavant ofrecemos tanto la consulta cardiológica como el chequeo cardiovascular deportivo con un tiempo corto de citación. De esta forma, ofrecemos a nuestros pacientes una respuesta rápida y eficaz a sus problemas o preocupaciones de salud cardiovascular en todos nuestros centros.
¿Qué pruebas se lleva a cabo en esta consulta?
En una consulta de cardiología el especialista atiende al paciente comenzando por una entrevista personal. Esto se lleva a cabo con el objetivo de conocer el historial clínico del paciente, su edad, sus factores de riesgo cardiovascular y si padece actualmente alguna patología. Además, también se hace hincapié en los antecedentes familiares del paciente para saber si existe probabilidad genética de padecer una enfermedad cardiológica.
A continuación, el cardiólogo llevará a cabo una exploración física para comprobar el estado de salud del paciente. Esto se realiza también en base a los síntomas que refiera el paciente si es que ha venido a consulta por algún síntoma específico.
Tras ello, el especialista pasa a realizar una serie de pruebas para comprobar el estado del corazón. La primera prueba cardiológica que se realiza es una ecografía que aportará información sobre la estructura morfológica del corazón y el estado de sus válvulas. Esta prueba es básica porque descarta muchas patologías cardiovasculares.
Además de la ecografía, el cardiólogo determina si es necesario realizar pruebas complementarias. Normalmente se ofrece al paciente una prueba de esfuerzo o ergometría que consiste en medir la actividad del corazón en respuesta al ejercicio físico realizado. En esta prueba también se toma la tensión arterial y se monitoriza con un electrocardiograma para controlar una serie de parámetros del corazón en estado de reposo y con la actividad física.
En ocasiones, tras la realización de las pruebas anteriores el cardiólogo puede recomendar la realización de pruebas accesorias que se realizan según la sintomatología del paciente como el Holter de 24 o 48 horas.
En Cardiavant somos un centro de referencia en patología cardiovascular. Por ello, contamos con la última tecnología para realizar las pruebas diagnósticas más precisas a nuestros pacientes. Además, nuestro equipo médico está formado por más de 11 cardiólogos especializados y en continua formación. Si necesitas un cardiólogo puedes llamarnos al 928 368 646.






